¿Estallido Social u Operación de Inteligencia?

Fotografía: Bernardita Pérez-Cotapos

Por Edward Cáliz

Desde el mes de octubre de 2019, cuando comenzaron las movilizaciones sociales, distintos medios de comunicación han estado presentando a los televidentes una línea editorial direccionada en hacer pensar a los chilenos que la evasión del metro de Santiago, por parte de los estudiantes secundarios y luego toda la revuelta social que ha mantenido a Chile durante más de 60 días en una inestabilidad y un declive económico, ha sido producto de un “estallido espontáneo”, de que la gente está cansada de los abusos y de lo perverso que es el actual sistema económico. Sin embargo, ello está lejos de ser el verdadero núcleo de la controversia social, por cuanto se trata de una operación de inteligencia cuidadosamente elaborada por un determinado sector en el que confluyen diversos actores de los distintos partidos políticos de Chile y de Latinoamérica.

Las acciones discursivas que expresan las pretensiones de eliminar la “desigualdad social” y el “abuso” al que han sido sometidos los chilenos por un sistema económico “neoliberal”, no son más técnicas discursivas de saturación, utilizadas frecuentemente en las estrategias de Marketing. Así ocurre, por ejemplo, con la campaña de desestabilización de Carabineros de Chile y de las Fuerzas Armadas, a través de ataques comunicacionales que tienden a generar el desprestigio y la desacreditación de tales instituciones del Estado de Chile. Son maniobras discursivas que el común de las personas no conoce ni tampoco identifica, porque evidentemente se está frente a una sociedad que ya no lee en profundidad, sino que le es más fácil y didáctico escuchar y ver lo que muestra la televisión o lo que resumen sucintamente las redes sociales (RRSS).

Hegemonía Cultural, el bastión de la izquierda chilena

El mal llamado “estallido social” obedece en esencia a una victoria del pensamiento de Antonio Gramsci, puesto que el adoctrinamiento al que ha sido sometida nuestra cultura chilena permitió gestionar el “movimiento social” tal como funciona el estallido de una bala. Desde la Balística, que es la ciencia que estudia la trayectoria, alcance y efectos de los proyectiles y sus marcas cuando son disparados, podemos hacer un símil de cómo ocurrió este mal llamado “estallido social”.

Un cartucho o munición balística, se compone en esencia de un casquillo o vainilla que en su interior contiene una carga de proyección o pólvora y luego en su parte superior tiene un proyectil o popularmente conocido como “bala”, o sea, lo que se proyecta finalmente por el cañón del arma cuando se dispara el cartucho o la munición, tal como se muestra en esta imagen:

En la parte inferior de la vainilla se encuentra el culote y además el fulminante, tal como se aprecia en el centro de la imagen

Cuando la aguja percutora del arma de fuego golpea el fulminante, se produce al interior de la vainilla una chispa que hace que la pólvora se deflagre (se consuma), eso genera gases que empujan violentamente el proyectil por la parte superior, que es la parte más débil del cartucho. Es en ese momento que la bala o proyectil sale expelido hacia el exterior por esta acumulación de gases y toma una gran velocidad, produciéndose lo que se conoce como disparo.

Con el llamado “estallido social” ocurrió algo muy similar al proceso de disparo de un proyectil. La carga de proyección o la pólvora, estuvo preparándose durante 29 años, principalmente a través de una constante “deconstrucción” de la sociedad chilena, preparándola con la deconstrucción de valores asociados a la familia, a la autoridad, a la república y a la patria, por medio de la intervención de la educación con líneas de adoctrinamiento (Lea el artículo sobre Chile, Estado de Rebeldía) que tendieron permanentemente a generar el resentimiento social que actuaría como fulminante. La irrelevancia de la autoridad de los padres en los adolescentes, la nula percepción de deberes y el derecho a recibir todo gratis, fueron el molde de la generación que activó el fulminante.

Pero ¿qué activó finalmente el fulminante? El aumento de los $30 pesos en el Metro fueron la excusa perfecta para llevar adelante el “estallido social”, por cuanto existía un visible descontento de la población, incentivado de forma constante por los medios de comunicación social, principalmente la televisión y programas de radio que fueron dejando en evidencia situaciones de abuso y criminalizando a un sistema económico que, por lo demás, permitió dejar a Chile como líder de la economía en Latinoamérica.

Lineamientos de la hegemonía cultural en Chile

Los principales lineamientos de la hegemonía cultural en Chile, con miras hacia un modelo socialista y comunista, están representados fuertemente en la izquierda chilena en los siguientes ejes de poder:

    • Derechos Humanos
      • ONU
      • HRW
      • INDH
    • Diversidad
      • Feminismo
      • Anarquismo
      • Indigenismo
      • LGTB
      • Inmigrantes
    • Igualdad Social
      • Nueva Constitución
      • Asamblea Constituyente
      • Control Social
      • Expropiación

Los lineamientos de la izquierda chilena, conforme los acuerdos del foro de sao paulo en 1990 y los años posteriores, radican en establecer un régimen socialista en Chile, de carácter “Castro-Chavista”, como primera fase y luego en una segunda fase continuar hacia el comunismo, donde gran parte del golpe ha sido dado gracias al adoctrinamiento de gran parte de la población chilena que ha caído ingenuamente en el producto que les vendieron bajo lineamientos de Derechos Humanos, Diversidad e Igualdad Social, es decir, una hegemonía cultural que hoy se toma un número importante de la sociedad.

Sin embargo, aún falta un ingrediente fundamental para la consolidación del socialismo del siglo XXI o Castro-Chavista y es el poder de las armas. Tradicionalmente, las fuerzas armadas y de orden han sido de carácter republicano y honradores de los valores patrios. Nunca cercanos siquiera a la izquierda chilena, de hecho, durante el pronunciamiento militar de 1973, gran parte de militantes comunistas y socialistas fueron expulsados de Chile, principalmente por haber sido los responsables del caos social que llevó al pueblo de Chile a pedir la intervención de las fuerzas armadas, tal como lo deja explícitamente el expresidente Patricio Aylwin Azócar en una entrevista en 1973 cuando era presidente del Partido Demócrata cristiano.

¿Qué falta por terminar de consolidar el socialismo del siglo XXI? Correcto. El poder de las armas.

Desestabilización de las fuerzas armadas y de orden

En los ultimas semanas ha sido posible observar una campaña comunicacional que busca en esencia deslegitimar a las instituciones de las Fuerzas Armadas y de Orden, principalmente a Carabineros de Chile y el Ejército. Desde lo intelectivo, se observa que el proceso de deslegitimación de estas instituciones apunta a la desmoralización de sus integrantes y a la desestabilización de sus estructuras.

Las acusaciones permanentes que ha hecho el Instituto Nacional de Derechos Humanos sobre la violación de los Derechos Humanos, tanto hacia Carabineros como hacia miembros de las Fuerzas Armadas, al punto que su director Sergio Micco afirmara sobre la base de información falsa que en la estación Baquedano del Metro se había montado un centro de torturas, dejan en evidencia una clara intencionalidad de coartar el restablecimiento del orden, de cuestionar su existencia  y más aún de generar fisuras en las estructuras de estas instituciones para llevarlas al colapso.

El escollo más difícil que le queda a los promotores del Castro-Chavismo es precisamente el control de las armas que poseen las Fuerzas Armadas y de Orden de Chile, y el ataque constante al que están siendo sometidas, no busca otra cosa más que desestabilizarlas y reemplazarlas. El repudio social que se ha intentado instalar en la sociedad hacia las FF.AA y de Orden, ha estado presente en constantes programas de televisión desde los años 90´s, destinados a mantener vivos los recuerdos sobre lo ocurrido en el 73 y la violación de los derechos humanos o usted no se recuerda que, cada año, durante 29 años, en las épocas cercanas al mes de septiembre reaparecen programas de CHV, Mega, T13, La Red que cuestionan la participación de las Fuerzas Armadas en 17 años del régimen de Augusto Pinochet.

Las razones de ello es precisamente mantener una animadversión hacia el concepto “Fuerzas Armadas” y de recordarles a los más viejos que en esa época se violaron los derechos humanos y adoctrinar a las generaciones jóvenes respecto de que las “Fuerzas Armadas” representan eso. Sin duda hubo un proceso constante de deconstrucción de estos conceptos y que llevan hoy en día a ver cómo esa deconstrucción se ve reflejada en una sociedad que no respeta a estas instituciones.

Carabineros de Chile en riesgo

El trabajo operativo que ha realizado la izquierda chilena, liderada por el Partido Comunista y los llamados progresistas, ha estado centrado en justificar el accionar de grupos de violentistas que han destruido todo a su paso. Las acciones vandálicas y subversivas que han desarrollado los llamados “primera línea”, obedecen a una acabada planificación de acción insurreccional en el terreno.

Las acusaciones permanentes del INDH hacia Carabineros, de supuestas violaciones a los derechos humanos, el cuestionamiento y restricción hacia el uso de las escopetas anti motín, del uso de gas lacrimógeno, del uso de agua en los carros “lanzaguas” y un largo etcétera, no tienen otra intención más que desestabilizar a Carabineros de Chile. El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) es un organismo politizado que dejó de cumplir su función de fiscalización, porque ha quedado en evidencia una larga lista de acusaciones que han sido desmentidas con pruebas científicas.

La intervención de organismos de derechos humanos internacionales como Naciones Unidas, Amnistía Internacional y Human Right Watch, han servido a la izquierda solo como un sustento frente a la comunidad internacional para respaldar las acusaciones generadas hacia Carabineros, pero también ha dejado en evidencia que hubo una falta de rigurosidad en la metodología y en la recolección de los datos.

Carabineros de Chile se encuentra en un grave riesgo por cuanto está siendo vilmente atacado para generar el agrietamiento y el derrumbe de la institución. ¿Por qué?… porque la nueva constitución debería dar pie a la “Nueva Policía”, esa nueva policía que servirá al próximo gobierno de izquierda y de la que muchos políticos se han referido en los distintos medios.

Conclusiones

En la actualidad, el mal llamado “estallido social” no es más que una brillante operación de inteligencia que ha sido cuidadosamente elaborada, primero siguiendo desde muy temprano la teoría de Antonio Gramsci para deconstruir nuestra cultura y crear una generación de personas superficiales e ignorantes que sólo se quedan con el discurso adornado de “igualdad social” y luego, como ha sido en los últimos años, recibiendo un constante apoyo de Cuba y Venezuela para llevar adelante acciones que tienden a desestabilizar al actual gobierno.

Esto no ha sido un estallido espontáneo como han pretendido hacer creer, porque incluso ha sido corroborado por la misma Florencia Lagos en un discurso en Venezuela, sino que ha sido una operación debidamente planificada.

Chile está a un paso de que sea tomado por el socialismo y el comunismo. Lo malo de ello es que la historia nos ha demostrado que los sistemas económicos fracasados en el mundo han sido siempre el socialismo y el comunismo.  Los 100 millones de muertos a manos del comunismo en el mundo, nos demuestran que no son precisamente una democracia y es una cifra que no nos puede dejar indiferentes.[1]

Referencias

[1] Disponible en: http://www.outono.net/elentir/2017/12/17/los-mas-de-100-millones-de-muertos-que-causo-el-comunismo-divididos-por-paises/ Consultado el 27-12-2019.

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7 comentarios en “¿Estallido Social u Operación de Inteligencia?”

  1. Fernando José Rodríguez Guzmán

    Sin lugar a ninguna duda este artículo refleja meridianamente la realidad que estamos viviendo en el país, que no es otra cosa que la ejecución de un feroz golpe de estado propinado por la izquierda chavista con particular y excelente planificación, preparación, dirección, control y perfecta ejecución, cuya primera fase ya está cumplida con pleno éxito.

    El gobierno por su parte, junto con desconocer esta preocupante realidad, ha dado los pasos no sólo para que este Golpe de Estado siga su curso, sino que además ha facilitado los instrumentos legales para que ésta llegue a consolidarse en su tercera fase, que eventualmente comienza después del 26 de abril próximo, en caso que el plebiscito dispuesto sea contrario a los intereses del Partido Comunista, del Frente Amplio y de algunos sectores más radicalizados de la izquierda, tal como lo han dejado de entrever por un lado, el presidente del PPD y por otro, el presidente del Senado de la República.

    La situación que se vive, es de la mayor gravedad y la clase política, sigue mirándose el ombligo, especialmente la centro derecha que ha asumido una conducta cobarde y traidora a sus propios postulados y principios, entregándose gratuitamente a la izquierda marxista.

    Al correr de las próximas semanas y durante el primer trimestre del año venidero, se aclarará aun más, el peligroso escenario político que vive el país.

    1. Para seguir un camino determinado hay que tomar decisiones y las decisiones se toman sobre la base de inteligencia. Esperemos que se tome el camino apropiado. Muchas gracias por su comentario.

  2. Muy lamentable diagnostico pero sumamente acertado. Nuevamente como en todos estos procesos donde el comunismo y las demas facciones intervienen soterradamente, habran muertos, heridos y mutilados, chilenos igual. Pero habemos muchos que no permitiremos se nos instaure por la fuerza una dictadura del proletariado. Jamas!!

  3. Gonzalo Pablo Brito Infante

    Sugiero que don Edward Cliz, con el talento que posee, trate de darles una conferencia en los salones
    del Ex Congreso a los parlamentarios de derecha, donde tambin se podra invitar a don Patricio Quilhot, quien es otro comentarista muy brillante.
    Necesitamos hacer razonar a la clase poltica, que est como adormecida. No puede ser que haya dentro de la derecha, personas que estn pensando en dar un voto favorable, en el prximo plebiscito.
    Esto ltimo emana simplemente, de que ellos estn muy desorientados. Ellos no entienden lo que implica una nueva constitucin, liderada por la ultra izquierda.

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